Acabo de comprar unas lentillas nuevas y me molestan: ¿qué puedo hacer?

Si acabas de cambiar de lentillas y te molestan, que sepas que algunas personas necesitan un tiempo para adaptarse a un producto nuevo. Además, no todas las lentillas van igual de bien. En esta guía analizaremos qué puede causar estas molestias, qué hacer y cuándo ir a la óptica. Sal ahora de dudas.

¿Qué puedo hacer si me molestan las lentillas?

En primer lugar, es fundamental entender por qué las lentillas te causan molestias. Entre las causas más comunes encontramos:

1- Periodo de adaptación a un nuevo modelo

Cada marca y modelo de lentillas puede variar en cuanto a material, grosor, diseño... Si siempre usaste otro tipo de lentillas, es posible que tu ojo necesite un período de adaptación a las nuevas.

2- Problemas con la graduación o ajuste

Un error en la graduación o en la fabricación puede ser la causa de la molestia. Incluso un pequeño desvío en la prescripción puede generar irritación, visión borrosa o sensación de que tienes un cuerpo extraño.

En algunos casos, el problema puede estar relacionado con la base curva de la lentilla, que si no se ajusta perfectamente a la forma de tu ojo, puede producir incomodidad. Mucho ojo con esto, porque es bastante habitual.

3- Acumulación de depósitos

Si las lentillas no han sido manipuladas o almacenadas adecuadamente, pueden acumular polvo o incluso bacterias. Estos depósitos no solo pueden provocar irritación, sino que también pueden afectar la claridad visual y aumentar el riesgo de infecciones oculares. La higiene es esencial para el uso seguro de cualquier lentilla.

4- Factores ambientales

El entorno en el que usas tus lentillas puede influir significativamente en tu nivel de comodidad. Factores como la exposición a aire acondicionado, ambientes con polvo o pasar muchas horas frente a pantallas pueden causar sequedad ocular y sensación de molestia.

Además, la falta de parpadeo adecuado, especialmente durante tareas que requieren mucha concentración, puede contribuir a que tus ojos se sientan irritados.

Consejos prácticos para aliviar las molestias

Si te encuentras en esta situación y no eres capaz de usar tus nuevas lentillas, te dejamos algunos tips que podrían ayudarte a llevarlo mejor:

  • Revisa la fecha de caducidad en el envase: antes de nada, asegúrate de que las lentillas que has comprado estén dentro de su fecha de caducidad. Unas lentillas caducadas podrían afectar a la calidad del producto y, en consecuencia, la salud de tus ojos. Normalmente, vienen para unos años.
  • Asegúrate de que tu prescripción es correcta: consulta la receta que te proporcionó tu especialista y compárala con la graduación que aparece reflejada en la caja de las lentillas nuevas. Si ves que no es la misma, no te servirán. En este caso, contacta para verificar que recibiste lo encargado.
  • Sigue las instrucciones de uso y mantenimiento: las lentillas tienen unas recomendaciones específicas para su uso, limpieza y almacenamiento. Es fundamental seguir al pie de la letra las instrucciones del fabricante. Utiliza una solución de limpieza tras cada uno y asegúrate de cambiarla. Una correcta higiene es clave para prevenir irritaciones y posibles infecciones.
  • Considera un periodo de adaptación: si tus lentillas son de un material o e una marca diferente a las que usabas anteriormente, es posible que tus ojos necesiten un tiempo para adaptarse. Durante los primeros días, puedes reducir el tiempo de uso de las lentillas para permitir que tus ojos se acostumbren. Por ejemplo, si normalmente las usas durante 8-10 horas, prueba usarlas durante un par de horas y ver que sucede.
  • Utiliza lágrimas artificiales o soluciones hidratantes: la sequedad ocular es una de las causas más comunes que puede causar incomodidad en las lentillas. El uso de lágrimas artificiales o soluciones hidratantes pueden ser de gran ayuda para mantener la humedad y el confort durante el día.
  • Acuérdate de parpadear regularmente: cuando estamos concentrados en actividades que requieren mucha atención, como trabajar frente a un ordenador o leer, tendemos a parpadear menos. Esto reduce la lubricación natural de los ojos y puede hacer que estén más secos. Haz pausas regulares para descansar la vista y asegúrate de parpadear con frecuencia para mantener tus ojos bien hidratados.
  • Evita ambientes muy secos o con aire acondicionado fuerte: si es posible, cuando uses lentillas, evita exponerte a condiciones ambientales extremas que puedan resecar tus ojos, como espacios con aire acondicionado excesivo, calefactores o ambientes de polvo. Si no puedes evitar estos entornos, considera el uso de humidificadores o gafas protectoras que ayudan a conservar la humedad natural de tus ojos.

¿Cuándo es el momento de consultar a un especialista si las lentillas me molestan?

Aunque la mayoría de las molestias se pueden resolver con los tips comentados, existen ciertos síntomas que indican que es necesario buscar ayuda profesional:

  • Dolor persistente: si experimentas un dolor que no pasa, podría ser señal de una irritación más seria o de una infección ocular.
  • Visión borrosa: una alteración significativa en tu visión puede indicar que las lentillas no se están adaptando correctamente a tus ojos o que hay algún problema con la prescripción.
  • Enrojecimiento o hinchazón: estos síntomas pueden ser indicativos de una infección ocular que requiere tratamiento médico urgente.
  • Sensación de cuerpo extraño que persiste: aunque es normal sentir algo de incomodidad al principio, si la sensación de tener algo en el ojo continúa o empeora, es importante que un profesional revise tu caso. Si las molestias persisten, lo mejor es acudir a tu oftalmólogo u óptico para que te realicen una evaluación completa y te recomienden la mejor solución.

Ten en cuenta que la elección de lentillas es una decisión muy personal y puede requerir un poco de ensayo y error, hasta encontrar la opción que mejor te vaya.

No dudes en preguntar a tu óptico sobre las diferentes opciones disponibles. Piensa que existen lentillas que maximizan la oxigenación hasta las que ofrecen mayor comodidad en entornos secos.

Si sientes alguna molestia con las lentillas, no la dejes pasar. Seguro que encuentras la opción ideal. ¿Te ayudamos? Encuentra en Óptica Hispania las mejores lentillas, según tus necesidades oculares.